sábado, 4 de diciembre de 2010

Fin de un periodo de estudio. (o termina un)

Es la catarsis que se vive al dar un examen certamen, todos los días ¡tantos los días! de angustia para al fin confluir todo el universo en ese único momento; tanto aprender o tratar de aprender, o tratar de disponerse a aprender para sentarse dos horas frente a un cuadernillo en blanco, para intentar llenarlo con...¿con qué?. En ese instante estás solo solo. Tú. Y el cuadernillo. Ya dijiste adiós a los malhabidos apuntes segundos atrás, ya te desvestiste de la aparente seguridad que te daba el que, a la menor duda pudieras volver a acudir al párrafo exacto. Ahora estás solo. Ahora sabrás qué aprendiste y qué sólo intentaste infructuosamente aprender. Ahora explorarás tu mente y tus recuerdos en busca de los pasajes más recónditos. Recordarás colores, quizá aromas, el momento de la clase en que lo dijo, el dibujo que dibujabas. Quizá recuerdes la respuesta. Quizá sólo recuerdes sólo todo lo demás. Pero he hablado de catarsis: y es que en esa soledad tan íntima en que ya tienes cuadernillo y recuerdos recónditos, en que sufres, en que desesperas, en que buscas y sigues buscando, allí, justo en ese momento es que te expías, en que la desesperación da paso a la más cúlmine de las liberaciones, la más perfecta luego de la semanita de estrés, (la más ñoña) : dejarás de pensar en todo aquello, habrá acabo el sufrimiento; te habrás ganado, por el sólo hecho de tener las agallas para encontrarte frente a frente con aquel cuadernillo (aunque quizá la verdad fue que no tuviste las agallas para evitarlo, pero eso es otro tema...) tu libertad (transitoria, pero ¡libertad!).

De LibretaMágicaSéptima
13 de octubre, 2010.


Espero decir lo mismo este jueves. Espero que sí. (Hoy).

1 comentarios:

Blogger Mayachihiro ha dicho...

gracias y me encantó!!, esa sensación exactamente descrita.

6 de diciembre de 2010, 0:32  

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