lunes, 13 de diciembre de 2010

Desde hoy se llama femicidio.

(y tiene las mismas penas que ayer)

Así es. Las noticias de hoy nos muestran otro discurso populista, otro avance en materia de protección a la mujer, penas más duras, un congreso y un gobierno comprometido...

Pero, de nuevo, nada de eso es cierto (salvo lo populista del discurso). Hoy se promulgó la ley que sanciona el femicidio y muchos medios coronaron el suceso: a partir de hoy el femicidio es un crimen. Lo cierto es que el femicidio siempre ha sido un crimen, sólo que no se llamaba así. Y los medios continúan: establece penas que van desde los 15 años y un día, hasta los 40; pero eso también, señores, siempre ha sido así, con la salvedad de que los 40 años de presidio no existen, es por toda la vida (sí, por toda la vida, queridos periodistas).
Por otro lado (por si acaso) el proyecto no vulnera la elemental igualdad. La protección de la vida de mujeres y hombres será la misma; sólo que la primera vende, la segunda no. Es cierto que se está aquí frente a otra victoria de la que numerosas mujeres (y hombres también) reclaman como reivindicaciones del género, pero me apena que estas victorias se consigan así: en forma y sin fondo.  Que no se ataque a problemas reales, que se mantenga a la gente desinformada, que las campañas de educación sigan siendo tan débiles y que finalmente se legisle y gobierne no para enseñarle a nadie a tratar a una mujer, sino para castigarlo duramente cuando ya la mató.
 A pesar de todo lo dicho, no hay que descartar que todo este revuelo basado en comentarijillos superficiales (sí, a mí me parece que no son más que eso) en algo ayudarán. Es el show, mucho más que la ley-show en sí misma. Esto (a pesar del posible efecto práctico) es una vergüenza. Vivimos de shows, legislamos con shows, evitamos crímenes con shows. Pero no se educa, se intimida.
 Pero sí hay avance (y no sé qué tanto): son las restricciones que el proyecto contempla en relación con la aplicación de atenuantes y con la posibilidad de acceder a la libertad condicional. Pero claro, eso no lo entiende la gente, así que no lo dicen las noticias, ni el discurso, que se limitan a lanzar unas frases clichés, a subir el rating y las encuestas... Me cargan los medios que informan a medias, ergo, me cargan los medios.

Exportado a MalPensados
(Sí, me sentí orgulloso)

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