viernes, 29 de marzo de 2013

Ayer fue el primer día de taller. Supongo que no estaba preparado para ello: escribir frente a otros, leer lo recién escrito, compartir nuevamente con colegiales; liceanos que me recuerdan otros tiempos, otro régimen: el de las rejas, los uniformes, los sudores, la escasa higiene, propia o ajena. Había una palomita blanca... Siento que esos tiempos quedaron atrás hace tanto. No es que el abismo entre los 17 y los 23 sea tan ancho, pero sí, por lo menos, es demasiado profundo.Volver a escribir fue extraño, porque fue una orden, sin inspiración. Traté de sacar lo que tenía en el alma. No salió.

1 comentarios:

Blogger Pina ha dicho...


No creo que para ti sea tan profundo.

29 de marzo de 2013, 17:48  

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